El acto de presentación del libro 'El meu niuet d'aula' en el Castillo de Cornellà de Llobregat
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La presentación de El meu niuet d’aula: un acto compartido
La presentación de El meu niuet d’aula fue mucho más que un acto para hablar de un libro. Fue un encuentro lleno de sentido, cuidado y emoción, construido entre personas que forman parte de mi camino vital y profesional.
El acto se celebró en un lugar especialmente significativo y hermoso: el Castillo de Cornellà, en Cornellà de Llobregat. Un espacio cargado de historia que aportó calma, solemnidad y un marco muy especial a una presentación pensada desde la cercanía y lo compartido.
El acto estuvo conducido por mi padre, maestro y escritor ya jubilado. Que fuera él quien pusiera voz, orden y calma a la presentación tuvo un valor profundamente simbólico. De alguna manera, todo empezaba y volvía al mismo lugar: la educación, la palabra y el oficio compartido entre generaciones.
También participó el alcalde, cuya presencia supuso un reconocimiento institucional a la escuela pública y al trabajo que se realiza en ella cada día. Un gesto que dio marco y sentido a un acto pensado desde lo colectivo.
Durante la presentación pude compartir el origen de El meu niuet d’aula: un libro que nace de la experiencia, del día a día en el aula, de los primeros años como maestra sustituta y de la adaptación constante a escuelas, equipos y realidades muy distintas. Un libro que habla de escuela pública en plural, de trayectorias compartidas y de la importancia de la presencia, la mirada y la seguridad emocional en la infancia.
A lo largo del acto se fueron sucediendo distintos momentos cargados de emoción, vividos con la misma intensidad y cuidado. Cada intervención, cada palabra y cada silencio formaron parte de una presentación coral, recordando que la escuela se construye entre muchas voces y muchas miradas, y que hay docentes que no solo pasan por ella, sino que se quedan para siempre.
El cierre llegó de la mano de la música. El Noi de les Flors, nombre artístico de Guille, compañero y maestro, interpretó en directo dos canciones de su disco. La música aportó sensibilidad y calma, y ayudó a cerrar el acto desde un lugar muy especial: el de la escucha y la emoción compartida.
La presentación terminó de una manera cercana y sencilla, con un pequeño picoteo y un refrigerio que permitió alargar el encuentro, brindar y conversar sin prisas. Fue también el momento de las dedicatorias y de la firma de libros, donde el niuet se hizo todavía más íntimo, entre palabras, sonrisas y agradecimientos.
La presentación fue, en esencia, eso: un niuet colectivo.
Un espacio de cuidado, de palabra, de música y de encuentro.
Gracias por estar.
Gracias por formar parte de este niuet.